Carillas de composite: el tratamiento para conseguir de forma rápida la mejor sonrisa




¿Cuál es el objetivo del tratamiento con carillas de composite?


El objetivo de esta técnica es cambiar el color, forma, posición o tamaño de los dientes en aquellos pacientes que están descontentos con su sonrisa.



¿En qué consiste?


Consiste en elaborar unas pequeñas láminas sobre cada uno de los dientes que queremos modificar para conseguir un nuevo aspecto. Son polimerizadas con luz para endurecer cada capa y finalmente se pulen.


El procedimiento se realiza el mismo día en una sesión. Aunque son duraderas requieren de un mantenimiento regular.



¿Qué tipo de anestesia se utiliza?


El 99% de estos tratamientos se realizan sin anestesia porque es prácticamente indoloro. Se trabaja encima de los propios dientes, puliendo previamente el esmalte de manera muy superficial para conseguir una buena adhesión.



¿Quién es el candidato ideal para someterse al tratamiento?


Cualquier persona que esté descontenta con su sonrisa, que tenga una edad mínima de entre 16 y 18 años, edad en que los dientes ya se encuentran totalmente erupcionados con una encía sana y estable.



Ventajas e inconvenientes de las carillas de composite


La mayor ventaja que presentan las carillas de composite frente a las de porcelana es su reversibilidad. El tratamiento con carillas de porcelana requiere la remodelación de los dientes naturales, sin embargo, con las carillas de composite el trabajo de preparación en los dientes es mínimo.


Sus principales inconvenientes son, que debido a que la resina es porosa, se puede manchar y son susceptibles al astillado o las fracturas. Aunque dichas grietas o fracturas se pueden reparar sin necesidad de ser reemplazadas en su totalidad.


En definitiva, las carillas de composite tienden a ser un tratamiento mínimamente invasivo y notablemente más rápido que las carillas de porcelana. Además suelen ser más asequibles económicamente que estas.

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